Una alarma monitoreada conecta tus sensores a nuestra central 24/7: cada señal se verifica en video para descartar falsas alarmas y, ante un evento real, activamos el protocolo, avisamos a tu equipo y coordinamos con Carabineros vía Alpha III.
No es una sirena que suena sola: es una alarma verificada por operadores que actúan. Cada componente está pensado para dar respuesta real ante una emergencia.
Cada señal llega a operadores en vivo que la gestionan al instante.
Confirmamos el evento en cámara para eliminar falsas alarmas.
Tu equipo pide ayuda a la central con un solo gesto, sin exponerse.
Sensores PIR y periféricos IP / WiFi / 4G, sin obras mayores.
Coordinamos con Carabineros mediante Alpha III según protocolo.
Cada activación queda registrada y respaldada para su revisión.
Menos falsas alarmas gracias a la verificación en video.
Operadores reales 24/7, no solo una sirena local.
Botón de pánico para emergencias en horario de atención.
Protocolo de respuesta personalizado para tu empresa.
Se integra con tu monitoreo de cámaras existente.
Conexión con Carabineros vía Alpha III ante eventos reales.
Una alarma sin central es un ruido. Alerta al barrio, molesta al vecino y en pocas semanas nadie le da importancia. Lo que cambia el resultado no es la sirena: es que alguien reciba la señal, verifique qué pasó y actúe según un protocolo.
Suena en el lugar y avisa al teléfono del dueño. Si nadie contesta o nadie puede ir, el aviso se pierde.
La señal llega a una central donde un operador la recibe, la verifica con cámara y activa el protocolo acordado.
Cruzar el sensor con la imagen evita movilizar a alguien por una falsa alarma y confirma cuando es real.
Permite pedir ayuda sin llamar ni explicar nada. Útil cuando hablar por teléfono no es una opción.
Cada activación queda con hora y causa. Sirve para detectar patrones y para el seguro.
Un corte de luz no debería dejar el recinto sin protección. El equipo mantiene la señal activa.
La alarma cubre el perímetro y los puntos de acceso. Combinada con cámaras, deja de ser un aviso a ciegas y pasa a ser una detección verificada antes de escalar.
Sensores en puertas, ventanas y accesos de servicio, que es por donde ocurre la mayoría de los ingresos.
Caja, bodega y sala de servidores llevan detección propia, con reglas distintas al resto.
Cubren el interior cuando el recinto está cerrado, sin interferir con la operación en horario normal.
El aviso temprano de fuego permite reaccionar antes de que el siniestro sea total.
La caída de suministro se avisa como evento, no se descubre al día siguiente.
Una puerta que se abre a una hora que no corresponde escala de inmediato.