El cañón de humo es una barrera física de disuasión: al detectar una intrusión, el operador lo activa en remoto desde la central y en segundos llena el espacio de humo denso, impidiendo que el delincuente vea y se lleve tus bienes.
Se integra a tu monitoreo: cuando la central confirma un evento real, activa el cañón de forma remota para frenar el robo en el acto, complementando el voceo y las sirenas.
El operador lo dispara desde la central al confirmar el evento.
Llena el espacio en segundos e impide la visión al intruso.
Ideal para bodegas, cajas fuertes y zonas críticas.
Trabaja junto al voceo, las sirenas y los stoppers.
El humo es seguro; solo bloquea la visibilidad.
La activación y el evento quedan respaldados.
Frena el robo en segundos, no solo lo graba.
Se activa en remoto tras verificar el evento en video.
Protege especies de alto valor donde más importa.
Se integra al protocolo de respuesta de tu empresa.
Complementa voceo, sirenas y stoppers.
Disuasión física real, sin exponer a nadie.
Es la última capa, la que actúa cuando el intruso ya entró. Llena el recinto de niebla densa e inofensiva en segundos: no se puede ver qué robar ni por dónde salir, así que el robo se interrumpe aunque nadie haya llegado todavía.
El recinto queda cubierto casi de inmediato. El tiempo de reacción física deja de ser el factor.
No es tóxica ni deja residuo graso. No daña mercadería, equipos ni documentos.
Sin visibilidad no hay selección de qué llevar. La mayoría abandona el lugar de inmediato.
Se dispara desde la central, después de que un operador confirmó la intrusión en la cámara.
Si hay alguien autorizado dentro, la activación no se ejecuta. La verificación humana lo evita.
El equipo se repone tras cada uso, sin obra ni reinstalación del sistema.
Se justifica donde el valor está concentrado y el tiempo de llegada de una reacción física es mayor que el tiempo que toma el robo.
Alto valor por metro cuadrado y robos que se ejecutan en menos de dos minutos.
Mercadería de fácil reventa concentrada en un sector definido.
Equipo crítico donde el daño no es solo el activo sino la operación detenida.
Donde la reacción física demora, la niebla suple ese tiempo.
Protección del área de caja durante el intento, no después.
Primero se avisa; si el intruso persiste, se activa. La secuencia se define con el cliente.