Apoyamos a tu conserjería con un guardia virtual: controlamos accesos, capturamos patentes y vigilamos áreas comunes, disuadiendo por voceo cualquier ingreso no habilitado — sin el costo de un turno adicional.
Los ingresos no habilitados y los robos en áreas comunes son la principal preocupación de los residentes. Nuestro sistema los detecta y disuade antes de que ocurran.
Control de ingresos peatonales y vehiculares en tiempo real.
Registro automático de los vehículos que entran y salen.
Vigilancia de los puntos con más robo hormiga.
Quinchos, piscinas y estacionamientos de visita vigilados.
Hablamos en vivo por los parlantes para frenar el robo al instante.
Todo queda respaldado y disponible para seguros o Carabineros.
Más económico que uno o varios guardias en turno.
Cero riesgo de personas: operación 100% remota.
Cobertura del condominio completo a la vez, no un punto.
Nos conectamos a las cámaras que el condominio ya tiene.
Registro y evidencia de cada ingreso no habilitado.
Conexión con Carabineros vía Alpha III ante emergencias.
En un condominio conviven dos problemas distintos: el ingreso de terceros y la convivencia entre residentes. El monitoreo remoto sirve para los dos, pero por razones distintas.
El momento de entrada y salida vehicular es el más expuesto. La detección de patentes y el voceo actúan justo ahí.
Quien entra caminando detrás de un vehículo no queda registrado por el portón. Ahí la cámara sí lo ve.
Es donde más se roba: vehículos, espejos, bicicletas. Y suele ser el sector peor iluminado.
Quincho, piscina y juegos generan conflicto entre vecinos. El registro objetivo evita la discusión de versiones.
Un conserje no puede mirar diez cámaras y atender la puerta al mismo tiempo. La central sí mira todas.
Sector poco transitado, con acceso fácil desde el subterráneo y sin nadie que pase por ahí de noche.
En un condominio la privacidad importa tanto como la seguridad. Las zonas de detección se definen sobre espacios comunes y accesos, nunca sobre ventanas ni terrazas privadas.
La detección se configura en accesos, estacionamientos y espacios compartidos. Nunca apuntando a viviendas.
La central mira lo que el conserje no alcanza, y lo avisa por el canal acordado con la administración.
El altoparlante en la entrada vehicular disuade en el momento exacto en que alguien se acerca al portón.
Los eventos quedan documentados, lo que permite discutir seguridad con datos y no con impresiones.
Se define a quién se llama según el tipo de evento: conserje, administrador o Carabineros.
Al dividirse entre las unidades, el monitoreo profesional queda muy por debajo de un turno de guardia adicional.
Para que el comité y la administración comparen con la misma vara, estos son los siete puntos que conviene preguntar a cualquier proveedor, junto con lo que responde Área Protegida en cada uno.
Pregunta en cuánto tiempo actúa la central desde que detecta un ingreso no habilitado. En Área Protegida la detección y el voceo son inmediatos: el operador abre la cámara y habla por el altoparlante en segundos.
Pregunta si una persona verifica cada evento o si solo avisa un algoritmo. Aquí la IA clasifica y un operador confirma antes de vocear o avisar.
Pregunta si hay que cambiar las cámaras del condominio. Aquí el servicio se conecta a las que ya existen, y una visita técnica sin costo confirma si la imagen y el enlace alcanzan.
Pregunta dónde queda el respaldo de cada evento y por cuánto tiempo se conserva, y pídelo por escrito. Aquí cada evento queda respaldado en la nube y disponible para seguros o Carabineros.
Pregunta quién se entera si una cámara o el enlace dejan de funcionar. Aquí la central detecta la caída del enlace y avisa, y las cámaras siguen grabando en el lugar.
Pregunta a quién se llama, en qué orden y cuándo se escala. Aquí se define con la administración según el tipo de evento: conserje, administrador o Carabineros.
Pregunta con quién coordina la empresa y cómo. Aquí la coordinación es con Carabineros vía Alpha III, según el protocolo acordado con el condominio.