Una central en vivo vigila las cámaras de tu faena, tu planta agroindustrial o tu bodega en La Serena y Coquimbo: la IA clasifica y un operador verifica cada evento antes de vocear o avisar, aunque el recinto esté lejos y vacío.
La Serena y Coquimbo forman una sola conurbación frente al mar, con minería hacia el interior, agroindustria en los valles cercanos, el puerto de Coquimbo y un comercio que se reactiva con el turismo de verano. Cada recinto tiene su propio patrón de riesgo, y el monitoreo se configura según lo que ocurre de verdad en él.
Las bodegas de repuestos, los patios de maquinaria y los estanques de combustible de apoyo a una faena suelen quedar lejos y casi sin gente fuera de turno. Ahí el riesgo se concentra de noche y en fin de semana.
Packing, plantas de proceso y centros de acopio de los valles del Elqui y del Limarí viven una temporada intensa y después quedan casi vacíos. Ese tramo sin personal es el que cubre un operador en vivo.
Camiones, contenedores y patios de maniobra en torno al puerto de Coquimbo, con el mayor riesgo en los horarios en que hay menos gente.
Locales, restaurantes y estacionamientos de la costa reciben mucho más público en enero y febrero. El resto del año el movimiento baja, y una regla por horario ayuda a separar lo normal de lo que no lo es.
Accesos, portones y bodegas de residentes en condominios y edificios del Gran La Serena, con un protocolo acordado con la administración y respeto por la privacidad de las viviendas.
Cuando el recinto está en un sector apartado, la reacción física tarda. Por eso importa tanto el voceo disuasivo, que actúa en segundos. Si falta un buen enlace fijo, se evalúan cámaras móviles 4G.
El servicio no depende de tener una central en la ciudad: depende del enlace y de las cámaras del recinto. Por eso la cobertura es la misma en todo Chile y el tiempo de reacción no cambia con la distancia.
Se conecta a las cámaras que ya existen, siempre que la imagen y el enlace sean suficientes. Se revisa antes de contratar.
La inteligencia artificial clasifica antes de alertar y descarta animales, vegetación y cambios de luz.
Ninguna reacción se dispara sola: una persona abre la cámara y confirma antes de vocear o llamar.
El altoparlante del recinto detiene la mayoría de los intentos en el momento, sin esperar a que llegue nadie.
Se define a quién se avisa y en qué orden: responsable del recinto, guardia o Carabineros.
Cada evento queda fechado y disponible, listo para el parte policial y para el seguro.